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lunes, 21 de mayo de 2018

Menos es más: La elegancia está en lo más simple.



La arquitectura minimalista no es nueva, pues por siglos ha sido parte de culturas en todo el mundo; particularmente en Japón, en donde los diseños amplios, luminosos y ligeros se han convertido en imagen, ícono y reflejo de su pasado y presente.

“La simplicidad es la más alta forma de elegancia”, escribió Leonardo DaVinci hace cinco siglos. Aunque no es un concepto nuevo, sí ha logrado un renacimiento a nivel global desde la época de los años 70, y ha sumado nuevas tendencias que han marcado pauta en el diseño tanto arquitectónico como gráfico e industrial. Al original minimalismo asiático se han sumado corrientes potentes como el minimalismo sueco y el americano. El minimalismo, en concepto, implica la búsqueda de espacios abiertos y superficies limpias como espejo de la limpieza y apertura del alma y la mente, a través del desapego a objetos innecesarios y el libre flujo de aire y luz. No es sorpresa que en todo el planeta más y más personas se sumen a esta tendencia.

¿Cómo puedes diseñar un espacio minimalista que a todos guste?

1.       Colores neutros.
El gris, el blanco y el beige, en superficies amplias y limpias, facilitan la tranquilidad y la paz interior. Son sencillos de combinar y hacen ver a todos los espacios más amplios y luminosos.

2.       Superficies limpias.
Es una ley de la naturaleza: en cualquier habitación, todas las superficies horizontales acaban cubiertas de cosas. Papeles, recuerdos, objetos, adornos… la lista es interminable. Resiste la tentación de llenar cada espacio libre con objetos. ¿Puedes logarlo? También las paredes han de mantenerse limpias. Si se trata de cuadros, que sean pocos y pequeños. Cortinas en colores lisos y claros facilitarán el espacio y la luz.

3.       Texturas.
La política en las texturas es más flexible, en tanto que los colores sean correctos. Papel y telas en tonos neutros son permitidos en las paredes.

4.       Muebles.
Los muebles en un entorno minimalista deben tener diseños limpios y geométricos. Prefiere los materiales opacos y las patas delgadas. Da preferencia a los niveles bajos y anchos, que permiten una sensación de fluidez, sobre los altos y delgados. Los muebles barrocos o con ornamentos están totalmente descartados.

5.       Materiales.
Los materiales han de ser nobles y limpios. Aluminio y cristal, cemento, madera y piedra, son materia prima ideal para un espacio en contacto con la naturaleza. Ventanas grandes, escaleras amplias con barandales de aluminio, pueden transformar un espacio común en un lugar extraordinario.

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